Furia del Libro: el balance de las editoriales argentinas en Chile

Una nueva Furia del Libro tuvo lugar entre el 29 de mayo y el 1 de junio. Con asistencia récord se consolida como una de las más importantes a nivel regional. Las editoriales argentinas dijeron presente y afianzan su vínculo con los lectores trasandinos.

,
Prensa Furia del Libro

En su tercera edición de invierno, la Furia del Libro de Santiago de Chile —que tiene su tradicional feria de verano todos los diciembres desde 2009— logró un récord de 64.000 visitantes, según informaron los organizadores. Durante cuatros días, más de 280 editoriales participaron con sus stands en el Centro Cultural de la Estación Mapocho. Entre ellas, 58 editoriales internacionales provenientes de España, Argentina, México, Uruguay, Colombia y Perú.

Los y las editoras de Argentina coinciden que fue una “muy buena feria” a nivel ventas. Varios destacan que se construyó un vínculo en estos años con el público chileno y apuestan por la proyección en otras ferias de Latinoamérica.

Entre los visitantes argentinos estuvo el escritor Martín Kohan y los editores Víctor Malumián y Hernán López Winne (Godot/FED). También fueron invitados los libreros y distribuidores Marcos Almada y Paula Brecciaroli de La Coop, y Damián Cabeza, de La Libre.

“Este año nos fue muy bien, tengo la impresión de que fue una buena feria en general, y nosotros vendimos más que en otras ediciones de invierno”, dijo Julia Ariza de la editorial Fiordo.

En el mismo sentido, el editor de Omnívora, Damián Luppino, contó: “Vendimos algunos libros más que el año pasado, por lo general las dos veces que fuimos nos quedamos sin libros. Casi todo lo que llevamos lo vendimos”.

Otra de las editoriales argentinas presentes fue Concreto, asidua visitante al país chileno y con varias ferias en su haber. “Esta feria tiene una impronta más cercana a la Feria del Libro de Buenos Aires, en el sentido de que es un público más general, de paseo”, dijo su editora, Afri Aspeleiter. “Es una feria de nicho, van lectores y hay algo ahí de la FED pero me parece que la la Furia de Invierno tiene, al estar en el centro, un público general más random, gente de paseo, colegios, etc.”, graficó la editora.

Concreto tiene distribución en librerías de Chile desde hace tres años, por lo cual —sostienen— los lectores comienzan a reconocer a la editorial. En el país vecino, la editorial participa también de la Feria del Libro de Ñuñoa y de La Primavera del Libro. “El año pasado no fue un buen año en ferias, por lo que veo el mercado chileno está un poquito retraído, pero este año la Furia estuvo muy buena, fue un montón de gente, los días estuvieron hermosos y se vendió un montón. El clima de la feria, el ánimo a la feria estuvo mucho mejor que los años anteriores y me parece que eso lo vieron todos”, destacó Aspeleiter.

Y completó: “El mercado chileno es mucho más chiquito y el público es dificilísimo. Si bien este año vi más apertura, es un público que cuesta comprar. Nosotros estamos muy acostumbrados, sobre todo en ferias, a un público más impulsivo y para los chilenos están más meditadas las decisiones de compra, lo cual es difícil porque entonces tenés que ser un poco más convincente”.

Los libros más vendidos por Concreto fueron sus novedades: Las Tarántulas, libro de poemas de la escritora cubana Elaine Vilar Madruga y Entre los rotos, novela de la mexicana Alaíde Ventura Medina.

La editorial Hwarang, dedicada a la literatura y cultura de Corea del Sur, también tiene presencia en librerías de Chile desde el año 2020. “A nosotros particularmente nos va muy bien en la Furia del Libro”, dijo su editor, Nicolas Braessas. “Se nota que el mercado chileno está en crecimiento, hay una sensación de ebullición, optimismo y diversidad. En nuestro mercado estamos mucho más asentados y allá sentimos que como editorial tenemos todo para crecer”, completó.

Asimismo, el editor explicó que “en Chile tienen otra relación con el Pacífico, geográficamente y, si bien le pasa algo similar a la Argentina, que Japón sigue siendo como el gran país –de literatura asiática-, están muy abiertos a lo coreano. Hay un interés fuerte en Corea y los estudios de traducción oriental están creciendo mucho. Ahí hay un aporte estatal muy fuerte, sobre todo desde las universidades”

Los libros más vendidos por Hwarang fueron Solo las mujeres desaparecen, antología de autoras coreanas contemporáneas y El hombre del desván, de Cheon Un-yeong.

En cuanto a los precios, desde Omnívora contaron que “a las editoriales argentinas, coyunturalmente, nos juega un poco en contra la diferencia del cambio con Chile que ahora está muy desfavorable, entonces los libros los tenemos que vender prácticamente a la mitad de lo que los vendemos en Argentina y eso hace todo más difícil a la hora de que te cierren los números”.

De manera similar se expresaron desde Fiordo: “Tuvimos una lista para Chile, aproximadamente un 30% más baja que en Argentina. Hacemos ese esfuerzo porque si no los libros se mueven mucho más lento, los lectores chilenos son de considerar el precio un montón”.

Respecto al público chileno, Ariza destacó que “es muy cariñoso”  y que “año a año siempre se acercan lectores fieles que siguen el sello y buscan las novedades”.

Entre los más vendidos de Fiordo estuvieron los de Al Alvarez (La noche; El dios salvaje) y los de Sara Gallardo (Los galgos, los galgos; Enero; La rosa en el viento) que “ahora se empezó a leer firme en Chile también”, dijo la editora.

“Poco a poco hemos ido construyendo ese vínculo con el público chileno, y la Furia es la cita clave para reforzarlo. Para nosotros se convirtió en un momento del año especialmente significativo para las ventas en Chile, y es una feria además muy vital, linda”, resaltaron desde Fiordo.

Por su parte, entre los más pedidos de la editorial Omnívora estuvieron los libros de feminismos como Desafiar el sentir. Feminismos, historia y rebelión, de Cecilia Macón y La fantasía de la historia feminista, de Joan W. Scott. La editorial, que se dedica a la publicación de libros de historia, ciencias sociales y ficción, llevó una de sus últimas novedades: Sentirse para atrás. Pérdida y políticas queer de la historia, de Heather Love, que también interesó a los visitantes de la Furia.

Hwarang, Concreto, Fiordo y Omnívora son algunas de las editoriales argentinas que estuvieron presentes en Santiago de Chile pero que también tienen en sus horizontes potenciar la participación en el mercado editorial de otros países, como Colombia, Perú, México y España. Esta proyección internacional “es un triunfo de las ferias, justamente, algo que surgió de encontrarnos con colegas de otras partes en esas instancias que son tan enriquecedoras para el sector”, concluyó Ariza.