
El informe de la CAL destaca «un ecosistema en profunda transformación». La producción crece de la mano de las PYMES del sector, que generaron un 74% de los títulos publicados durante el año pasado. Sin embargo las tiradas siguen en caída: en los últimos diez años se redujeron a la mitad y el 26% declara que sus títulos no sobrepasan los 600 ejemplares.
Por otro lado, las ediciones y compras públicas pasaron de representar el 29% en 2024 (14,5 millones) al 5% en 2025 (menos de 2 millones) de la tirada total. Este indicador es el que más pesa al momento de explicar la drástica caída de la producción. En paralelo, creció el fenómeno de la la autoedición, que se muestra en plena expansión, alcanzando 6.078 publicaciones, «pico histórico» para este segmento que creció un 58% desde 2016.
El informe también destaca que los grandes grupos mantuvieron el volumen de ejemplares editados, mientras que las PYMES redujeron a la mitad su tirada, en los últimos diez años. El soporte papel volvió a ganar protagonismo, representó el 78% (8.665) de las publicaciones totales del sector comercial. En cuanto a las temáticas, los libros infanto-juveniles lideran la tabla y representan el 28% de las obras del segmento.
Los datos y estadísticas elaborados por la CAL, se basan en los registros de libros argentinos realizados ante la Agencia Argentina de ISBN durante el año 2025. El armado contó con la integración del Núcleo de Innovación Social (NIS). “Estamos presentando el informe de producción del libro argentino, que es una herramienta primordial para el conocimiento cabal del mercado editorial así como el funcionamiento de su ecosistema. Nos permite ver la evolución de las diferentes variables a través del tiempo. Al fin y al cabo, todo aquello que se puede medir, se puede corregir”, sostuvo el Presidente de la CAL, el editor Juan Pampín.
El soporte digital se mantiene estable en un 25% (9.236 títulos), aunque solo el 8% corresponde a obras nativas digitales. Mientras que el audiolibro no alcanza el 1% y solo se registraron apenas 27 títulos en este formato.
La disminución de las tiradas pone el alerta también a las librerías, que no siempre pueden contar con las novedades publicadas. «Esta situación impacta de manera directa en el sector pyme, que ve limitada su capacidad de presencia y alcance en el mercado, en contraste con los grandes grupos editoriales, cuyas tiradas se sostienen en volúmenes que sí permiten una cobertura más amplia». En 2016, por cada ejemplar registrado por las PYMES, los grandes grupos declararon casi 2 (1,8), mientras que en 2025 esta relación fue de 2,53 ejemplares declarados.
En cuanto a las temáticas, los libros infanto-juveniles lideran la tabla y representan el 28% de las obras del segmento, con una tirada modal que se sostiene en los 3.000 ejemplares. Seguidos por ficción y afines (18%) con tiradas promedio de 2.000 ejemplares; sociedad y ciencias sociales (9%) con tiradas de 1.000 y derecho (9%), con tiradas de 400 ejemplares.
El análisis de las publicaciones registradas según lugar de residencia de la razón social del editor evidencia una marcada estabilidad y concentración territorial, ya que la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) reúnen el 74% de los registros.
Por último, el informe releva que la proporción de obras registradas como traducciones se mantuvo en un 7% (2.523), «lo cual continúa con la tendencia observada a lo largo de toda la serie». Seis de cada diez traducciones provienen del inglés (60% – 1.519), y le siguen en importancia las obras que provienen del francés (11% – 286), obras en español que se traducen a otra lengua (7% – 173), el japonés (4% – 106) y el portugués (4% – 98).
