
Con cincuenta y cinco stands, más de trescientas actividades y Alemania como país invitado, la FIL se desarrolla hasta este fin de semana en la Intendencia de Montevideo y en colaboración con el Ministerio de Educación y Cultura de la Nación. Tres sectores, la explanada donde hay montada una carpa, el atrio y el entrepiso donde están las salas, alojan a público y expositores.
Uruguay sorprende por la variedad de propuestas editoriales de diversos tamaños y trayectorias. Desde la intendencia organizan un stand, la Librería de la Ciudad, para visibilizar estos proyectos. Algunas de las editoriales que forman parte son Astromulo, Deletreo, Harta, y Dos pájaros.
Dani Olivar, editora de Pez en el Hielo, destaca esta iniciativa: “Me parece que hay una explosión de editoriales independientes que se puede ver en la Librería de la Ciudad, el stand que se organizó por parte de la Feria del Libro de Montevideo, desde la Cámara del Libro y la Intendencia para darle lugar a las editoriales independientes y mostrar lo que se está produciendo. Nosotros estamos editando hace 10 años y nos costó estar en lugares como este que me parece que está buenísimo estar.”
Julia Ortiz, editora de Criatura, también ve este crecimiento en el sector: “En los últimos años surgieron cada vez más opciones de casas editoriales en distintos formatos. Hay una enorme demanda de parte de autores y autoras que buscan un sello, y a veces las editoriales que estamos hace más años no podemos dar una respuesta por el desborde que hay de cantidad de manuscritos. Es genial y me alegra mucho que suceda, pero estamos siempre de atrás para leerlos. Es una alegría cuando aparece un sello nuevo y vemos que se va especializando en algún tipo de libro y los autores y autoras pueden ir buscando cuál es el sello que más les cuadra a su proyecto. Es un mercado chico, pero siempre en expansión y movimiento.”
El público de la FIL es muy amplio y las editoriales ven una oportunidad en llegar a nuevos lectores y exponer su catálogo frente a una audiencia que difícilmente llegará a ellos de otra manera.
“No es un público lector de nicho, sino que es un público que consume más Best sellers y libros de autoayuda, o algún libro de Pixar o Disney para su hijo entonces con mucha delicadeza y tacto hay que tratar de hacer escuela en cuanto a el trabajo del librero. Hacerlo uno a uno, explicar quién es cada autor. Obviamente que no a cualquiera le vas a vender un libro de poesía, pero hay quien se para y está atento, quiere escuchar y valora el comentario de una editorial independiente que publica autores que no son Best Sellers. Al final te lo agradecen, y muchas veces se llevan algo. Se desconoce mucho el autor nacional acá. En Argentina yo noto que se leen a sí mismos. En Uruguay no, no leemos nada a nuestros autores entonces está buenísimo hacer ese trabajito de hormiga y participar de esta feria.” dice Martin Fernández, editor de HUM-Estuario, sobre el público de la feria.

Para Dani de Pez en el Hielo la FIL es una oportunidad: “La gente se acerca y se da cuenta cuando hay un proyecto atrás y hay personas. Porque somos los editores los que estamos a cargo del stand. Entonces además de hablarle del libro le hablamos de toda la historia de la editorial y de la construcción de un catálogo. Eso es lo que me parece muy importante destacar de estas ferias, cuando hay gente que ve el libro de otra forma.”
El sector editorial uruguayo está discutiendo la Ley de Precio Único del Libro y la CUL armó una campaña para darle visibilidad en la FIL con pines que expresan “PRECIO ÚNICO, + LIBRERÍAS”.
“Esta discusión del precio único yo creo que es muy importante pero muy difícil que se dé. Obviamente nosotros la apoyamos. Como editorial nos debemos a las librerías entonces hay que cuidar ese espacio de exposición y de venta. Nosotros no somos 100% independientes, dependemos de los lectores y de las librerías chicas, de que no cierren, porque son espacios de exhibición particulares. No son parte del mainstream comercial, o sea no estamos hablando de librerías en centros comerciales, sino que estamos hablando de librerías de barrio a las que se está castigando mucho. Por un lado, un distribuidor no puede ofrecerle tantos descuentos; por otro lado, la competencia puede vender los libros con descuentos importantes que la librería chica no puede afrontar.” explica Martín.
Entre los argumentos en contra de la Ley de Precio Único, Dani, editora de Pez en el Hielo cuenta que un sector a convencer son los mismos lectores: “Yo creo que en el sector del libro hay bastante unanimidad, pero vi muchas discusiones de lectores que decían sentirse atacados. El lector considera que es como un derecho acceder a un descuento, pero en realidad ese descuento es una especulación del sector.”
Camilo de editorial Ocho ojos también ve esta dificultad en el debate: “La gente opina mucho desde el bolsillo, me incluyo también. Si a la gente le decís que puede comprar un libro con 30% de descuento cuando el libro es carísimo en Uruguay, es difícil convencerla de que no, de que es más justa otra lógica. Es difícil el debate.”
El proyecto de ley surge de un cambio de contexto: “La llegada de Mercado Libre y otras plataformas, y también de librerías muy grandes que usan el descuento para vender más y para que la gente vaya a su librería. Se viene dando una concentración de ventas en algunos actores. Debería haber una regulación.” explica Dani.

Vínculo con Argentina
Algunas de las editoriales que participan en la FIL de Montevideo tienen presencia también en la Feria del Libro de Buenos Aires y en la FED, pero comenzaron a aparecer en Argentina gracias a las librerías de barrio.
Julia, editora de Criatura, cuenta sobre los inicios del vínculo con Buenos Aires: “Tenemos vínculos muy estrechos con Argentina desde el principio de Criatura. Desde 2011, cuando arrancó la editorial, tuvimos la idea tenaz y muy complicada de estar también en Buenos Aires al menos. Empezamos cruzando los libros en mochilas de manera clandestina. Recibimos la generosidad de las libreras y libreros de Buenos Aires, que nos abrían las puertas, nos ponían a la venta. Siempre las librerías de barrio se interesaban por lo que hacíamos y empezaron a aceptar y vender nuestros libros y así fuimos teniendo cada vez más movimiento hasta que empezamos a imprimir allá.”
Sus novedades estuvieron en la FED y en la Feria del Libro de Buenos Aires: “Imprimimos Muerte en el ascensor, un libro de Benjamin y Brecht, con traducción al español de Leticia Hornos Weisz y Micaela van Muylem y lo imprimimos allá para la FED y para la grande imprimimos Sobre esta tierra de Lalo Barrubia, que es el Premio Nacional de Letras del año pasado. Está buenísimo que las novedades de acá estén allá más o menos en tiempo real.”
Pez en el Hielo también mira hacia Buenos Aires y Argentina para ampliar su alcance: “Nosotros vamos a la FED desde hace mucho tiempo y nos parece un espacio muy importante porque llega un momento que acá hay un techo, por más que nosotros estemos trabajando activamente y hagamos ferias. Ahora vamos a ir a Concordia también, y es una manera de llevar nuevos autores uruguayos y que conversen con la literatura latinoamericana y lo que se está produciendo ahora. Es una forma muy importante de visibilizar poetas y narradores que no están en Argentina. Por ahora no tenemos distribución, pero la idea es que los autores que editamos que tienen una voz que nos encanta como José Arenas, Emanuel Bremermann que estén allá y que se lean. La mayoría de nuestros autores son uruguayos. Tenemos una autora, Milagros Lagarejo, que es de la Pampa, pero vive acá en Uruguay hace mucho tiempo, entonces ya es ciudadana ilustre.”
Festival Simbiosis
Dentro de la Feria se llevó a cabo Simbiosis, 1er Festival Latinoamericano de Narrativa Extraña de Montevideo, que busca generar diálogo entre escritores y escritoras uruguayas, y con el resto de la región. Contó con la participación de autores internacionales y nacionales que compartieron mesas de diálogo y recitales de lectura. Y recibió el apoyo de editoriales como Páginas de Espuma (España), Laguna Libros (Colombia), Imaginistas (Chile), Caja Negra (Argentina), Marciana (Argentina), La Libre (Argentina), Güird (Argentina), MIG21 (Uruguay) y Pez en el Hielo (Uruguay).
Hoski, organizador del festival cuenta cómo surgió la idea: “Hay un fenómeno que es súper interesante que es la emergencia de la narrativa extraña en el contexto de la narrativa latinoamericana o la contaminación de géneros que eran clase B, pre Bolaño, pre la lectura que hace Bolaño de Borges, ¿no? Y que a través de figuras como Mariana Enríquez o Samanta Schweblin, por nombrar fenómenos contemporáneos potentes, esas literaturas que eran clase B pasan a contaminar buena parte del corpus de la literatura latinoamericana contemporánea, y se vuelven un tema relevante más allá de los temas de nicho, de lo más intrincado del weird o la ciencia ficción. Hay un interés como autor, como persona que está en el mundo cultural, de ver qué está pasando.

Por otro lado, la posibilidad de generar eso en Montevideo que muchas veces tiene un problema de insularidad y está aislado de los debates. El nivel de Montevideo es muy interesante, se produce mucha literatura y muy buena. Hay un montón de librerías. Hay un piso brutal que se sostiene, pero a veces en Uruguay los problemas son insulares y las discusiones pasan absolutamente por otro lado. Entonces dijimos vamos a hacer que Montevideo sea la ciudad gótica donde pase esto.”
El 10 de octubre la Feria y la CUL entregaron los premios Bartolomé Hidalgo. Como cada año, fueron reconocidos autores y autoras de las categorías de Narrativa, Poesía, Crónica e Investigación periodística, Divulgación académica, Testimonios, memorias y biografías, e Historia. Aquí también tuvieron presencia las editoriales independientes. En Narrativa, el premio fue para Caballo regalado, de Cecilia Ríos, publicado por Estuario Editora. En Poesía, el ganador fue Héctor Bardanca por SΩ, editado por Yaugurú. En la categoría Revelación, Sebastián Casafúa fue galardonado por su libro Hiato, de Criatura Editora.
